martes, 15 de mayo de 2012

Justicia divina y el alma cenizas

Cuando venía de una jornada frondosa laboral resultó que mis inmediatos jefes postergaron mi contrato freelance; el crujir accionario resultó ser la economía europea que exactamente en España va en camino como avión va a pista de llegada.

Discutimos en el comedor con mi hermano y mi papá al mejor estilo greco (sí de grecia) todo lo que significa una crisis económica para lo que se dice o decía en su momento de "la zona euro"

En pleno comedor ministerial se habló de "la gran conquista Española" y justo ese día en unos de mis medios comunicativos favoritos también se habló de la guerra en haití cerca del año 1700 en la que europeos (exactamente españoles) quisieron imponerse en la isla.

Como se entiende esta historia lo contado fue por (haitianos, nativos americanos) quienes recibieron la llegada de hombres que evolucionaron después de haberse asentado en un territorio y creer que no había cosa mejor que ellos quizá engominados por el desarrollo tecnológico de barcos.

Así las cosas entreveo tomaron con abuso lo que probablemente hoy está cobrando la "justicia divina" haciéndome pensar que si ella existe todos somos unos mocos que por más rebeldes que seamos nos toca aguantar algo que es superior.

Y aunque no resulta obvio que los humanos hemos crecido con perspectivas que nos hacen alienígenas, hay que contrastar el hombre amarillo oriental de ojos rasgados lampiño de pipí pequeño cabello liso con el africano de proporciones alejadas con algunos hombres con barba que ni amarillos ni negros sino blancos han cruzado sus mundos, que al tomar lo de otro siempre pierden porque simplemente no le pertenece las adquisiciones que  ha dado la naturaleza por mandato divino, así ,yo,  en un intento por ser objetivo doy mérito a una gracia sagrada que todo lo devuelve y entrega a quien pertenece no absolutamente contento pues estoy esperando que la crisis se vaya.

De tal modo que en este extraño sentido sincrético (en el que las cosas se revuelven y también lüego se devuelven) decidí vender mi alma y pasar de ser el hombre civilizado, amable, cordial, caballeroso, coqueto, gracioso e hipócrita (porque éso es eso) al salvaje, animal, conciso, directo e incluso absurdamente capaz de tomar identidades que no le pertenecen para jugar el jüego al que no escapas y en el que la naturaleza manda ése el de lo malo con lo bueno, el de dar a todo una razón el del dominio del cuerpo con la mente.

e irredento a mi pasado sequé mi espíritu para que se haga justicia al hombre que ahora soy y que lüego vuelve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario