Llegar a los 40 sintiendome un viejito irritante que no soporta los muchahos (los jovenes que rien por todo a la salida del colegio hacia el mediodía cuando siempre hay sol) no saber si emocionarme o entristecerme de las mamás recogiendo sus niños que tienen hasta 6 años, verme asomado desde mi "vitrina" en plan crítico o por ahí socializando por formalidad con insipidos personajes que toda comunidad necesita: el lechero, la persona del gas, que con el que vé las noticias al mediodía traumandome psicológicamente sabiendo que soy producto del show mediático, maldiciendo porque Dios no existe (no como lo imaginé de niño: protector invisible que acompaña y produce una sensacion dopamínica, perdon divina) compartiendo mis problemas con los principios católicos desesperantes, saber que mientras escribo ésto la sensación del miedo para ofrecerle éste mundo a una niña ó a un hijo algún día me enloquezca pero convencido de hacerlo porque se debe es crear (ojo no criar) porque C-R-E-A-R es más sorprendente (criar quién sabe de dónde salio) pensar en las mamás desesperadas, ni hablar de la abuela, afortunadamente YO esperanzado que ser papá es una experiencia de conocimiento ideal para compartirles y seguir chuzando LETRAS.
Es sorprenderse porque por momentos se vive como vocalista de la agrupación musical "The libertines" el gamínsito simpático de Europa o sea como nunca se imaginó (pensando que es un ejemplo a seguir la locura, já).
Confesarles que no creí tener que proponerme objetivos porque si, porque no hay nada que hacer más que escribir estas líneas pensando que embarrarla es un buen síntoma humano para vencer miedos. Y para terminar: hacer de todo para llegar a que se me publique en la New York Times como filólogo del idioma, mencionando alguna estolidez ( complicando la sencillez, sólo por diversión)
Hasta pronto.
complicando la sencillez, sólo por diversión. cierto.
ResponderEliminarson estresantes jaja, pero deben existir para mantener algo de ekilibrio entre conocimiento- ignorancia- pereza. o si no, nos lleva el berriondo.