domingo, 12 de febrero de 2012

Días del segundo mes y una historia 2012

Escribo para mostrarle una forma de raciocinio y la otra para recrearle una historia de amor (a hombres seguidores del fútbol no les va a gustar, me imagino).

Esta semana que pasó hubo fútbol, tanto nacional como internacional, hubo noticias, como la de un jóven que matarón o murió en transmilenio (sí algo oí y si no sabía entérese) hubo la celebración del día del periodista no es lo que yo siempre he sido pero ahí estuve atento a ese día, hubo trancones vehiculares en las mañanas, hubo el lanzamiento de un programa HARTÍSIMO en hora PRIME en un canal de televisión y hubo trancones, hubo cumpleaños de conocidos míos familiares y amigos, ¡ah! y hubo trancones vehículares.

La semana para el escritor que soy es de mucho ejercicio físico me la paso arreglando ropa, mí ropa, alistando los implementos de aseo porque cuando no me pagan por escribir me dedicó a ser empleada del aseo, soy un impoluto hostigante, tanto, que me tildaron un día de: "impoputo" y siguiendo con la limpieza recuerdo que esta semana me preguntaron ¿qué iba a salir a hacer en la noche? (obvio lo normal) y contesté: voy a matar uno que otro tipo me fonico una que otra niña de colegio y vüelvo juiciosito a la casa a dormir (lo normal).

Como periodsita siempre fui un escritor, uno pesimista que no ha cautivado seguidores pero con un perfil tan interesante que no necesita de ellos, tanto que, veo ese niño que fuí (cuando no tenía formación ni educación) y me dan ganas de hacer mala geta salir corriendo, raparme la cabeza (la de arriba) y lüego volver a querer haber sido el niño que fuí.

La historia:

Ella siempre certera, observadora, perceptiva, hacedora, encarnadora, intro investigativa, sensible y pasional, él el idiota que no es capaz de desvocar la geta que tiene creyéndose Dios que vino a la vida con todo servido siempre capaz para vencer cualquier complicación, ese que cree que lo mejor es mantener un orden y control que además piensa que a viejo se llega siendo prudente.

hace poco un golpe ("del destino") les hizo saber que la vida es hueca, vacía como cuando duras días alimentándote de agüa y sólo de agüa. La compartieron y algo de pusilánimes se volvieron.

Ella salía y no estaría mucho tiempo con él, su aroma antes de despedirce era fresco, elegante, su aspécto fino y coqueto en la noche, en el día playero vulgar y aunque le daba vergüenza se movía para vencer la timidez creyéndo que al final nada hay oculto entre la lencería y la dermis.

El amor estuvo aunque sólo lo necesario, fueron unas citas para creer que no hay imposibles donde ella volverá para provocar la entretención a quien estudia dicha relación.

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